Técnicas proactivas

Mantenimiento Proactivo

Acciones proactivas en el mantenimiento

Las acciones Proactivas de mantenimiento se basan en la identificación y en la corrección de las causas que originan los fallos en los equipos y para eso es indispensable técnicas del mantenimiento predictivo como por ejemplo el análisis de vibración, el de termografía o el análisis de lubricantes. Con ello se evitan las posibles consecuencias que se puedan provocar al presentarse los distintos modos de fallos asociados al equipo. El mantenimiento proactivo tiene un impacto indiscutible en el aspecto económico de la planta al evitarse las paradas no programadas resolviendo los problemas antes de que se presenten.

mantenimiento proactivo

El mantenimiento proactivo consta de dos fases: la identificación de las causas de los fallos y la de la eliminación de las mismas. En la industria, de forma generalizada, se presentan fundamentalmente dos modos de fallo que pueden llegar a provocar el aumento de los niveles de vibración y la parada del equipo, el desequilibrio o desbalanceo y la desalineación. Cualquiera de estos dos modos de fallo pueden llegar a provocar el deterioro prematuro de los rodamientos, de los acoplamiento, de los cierres mecánicas y de otros elementos sensible a vibraciones de relativa baja frecuencia y alto desplazamiento, desembocando en paradas no previstas y, por tanto, repercutiendo en la producción de la planta.

Las acciones proactivas están también encaminadas a ir un paso más allá del diagnóstico simple, buscando las causas que provocan la desalineación o desequilibrio de un equipo cuando éstas se presentan de manera repetitiva. Con ello no sólo se pretende evitar las consecuencias del fallo, sino también eliminar la causa raíz que lo motiva desterrando tareas crónicas consumidoras de recursos económicos y temporales.